Por qué nos cuesta comenzar
El compromiso es la base
Cuantas veces has pensado en comenzar, cuantas has comenzado con gran voluntad y motivación y lo has dejado en seguida, … lo único que falla es nuestro compromiso. No es cuestión de pagar la cuota del gym, comprar ropa de deporte y ya está. Adherirse a una nueva rutina no es fácil para nadie. Al poco de comenzar hay cansancio, dudas, falta de tiempo, o simplemente esa sensación de “hoy no, pero… mañana voy sin falta”. Y aun así, eres consciente del autoengaño. De ahí la importancia de disfrutar del cambio, tanto de la práctica como de los resultados.
Puedes tener la mejor rutina del mundo, el mejor gimnasio, la mejor ropa deportiva… pero si no hay compromiso, nada se sostiene.
Es el compromiso el que transforma el entrenamiento en un hábito, y el hábito en un estilo de vida. No ocurre de un día para otro, pero ocurre. Y para hacerlo, ha de ser sostenible, dar resultados notables y cambiar nuestra vida a mejor.
El ejercicio como espacio de transformación
Entrenar no es solo quemar calorías o ganar músculo. Es un espacio donde te encuentras contigo mismo. Donde tu voluntad está por encima de las escusas que la mente utiliza para evitar el esfuerzo que requiere el cambio. Cambiar de rutina no es una cuestión física, es una pugna entre tu voluntad y las escusas.
La mente huye del esfuerzo, es natural en ella, es tu conocimiento sobre los frutos del esfuerzo y tu propia voluntad quienes tienen la última palabra sobre el cambio de tus hábitos. Hay pocas cosas tan gratificantes como cuando tu voluntad se impone a las escusas.
Comprometerse no es más que ser consciente del esfuerzo que requiere sostener tu voluntad para alcanzar tus objetivos y actuar a pesar de ese esfuerzo.
Cada persona se encuentra en una situación diferente
Hay personas que entrenan en casa, otras en el gimnasio, otras al aire libre. Algunas prefieren rutinas cortas, otras entrenamientos más largos. No existe una única manera correcta. Lo importante es que encuentres la tuya.
Cada persona y cada objetivo requieren perspectivas diferentes, y rutinas adaptadas. Mas o menos volumen, más o menos intensidad, ejercicios adecuados, tiempos de descanso y recuperación, actividades más sociales o más individuales, trasferencia a otros deportes, etc.
Cuando el entrenamiento encaja con tu vida, deja de ser una carga y empieza a ser un espacio de bienestar. Y ahí es donde todo empieza a fluir.
El compromiso con tu entrenador y el de él contigo
A veces, lo que más cuesta no es el esfuerzo del entrenamiento, sino saber cómo empezar, cómo organizarse, cómo mantener la motivación, que hacer… Ahí es donde un entrenador puede marcar la diferencia.
Puedo ayudarte a:
- Crear un plan realista y adaptado a tu nivel y objetivos
- Mantener el compromiso propio a través de tu compromiso conmigo
- Ajustar tu rutina según tu situación y tu día a día
- Acompañarte para que el proceso sea más seguro y productivo
- Resolver tus dudas e inquietudes, para que solo tengas que preocuparte por tu esfuerzo y constancia
Si te sientes con motivación y quieres comenzar con alguien que te guíe, te apoye y te ayude a construir este importante cambio, estaré encantado de acompañarte en el proceso. El compromiso empieza por ti, pero no tienes por qué recorrer el camino en solitario.